Jane Eyre
A veces tengo una sensación rara con respecto a usted, especialmente cuando la tengo cerca, como ahora. Es como si tuviera una cuerda debajo de las costillas de la izquierda, atada estrechamente con una cuerda similar en la zona correspondiente del pequeño cuerpo de usted. Si se interponen entre nosotros ese canal turbulento de agua y unas doscientas millas de tierra además, me temo que esa cuerda se rompa, y tengo la fantasia nerviosa de que empezaré a sangrar por dentro. En cuanto a usted, se olvidará de mi.
