Quisiera huir
Estoy cansado.
Un cuerpo padece mi agonía…
un cuerpo o multitudes que mi piel no depone.
Un ser que vive y sueña la altitud de mis límites…
¡Quisiera huir: perderme lejos de su olvido!
Estoy cansado de ocultarme en las ramas;
de perseguir mi sombra por la arena;
de desnudarme entre las rocas,
de aguantar a las puertas de las fábricas
y tenderme en el suelo con los ojos cerrados:
estoy cansado de esta herida.
Un amigo me dice:
“Hay cuerpos que aún se ofrecen
como jugosas frutas sin sentido…”
Otro amigo me canta:
“¡Vuelan las aves, vuelan!…”
Yo quiero huir, perderme lejos,
allá en esas regiones en que unas anchas ojas
tiemblan sobre el estanque de los sueños que inundan.
Ausencias
¡A su alto vuelo atada
la estrella, en asterisco
de oro, viento arisco
señala!…
Descentrada
y mal justificada
la noche, queda impuesta
al cielo que, respuesta
pide al agua ya impresa
del reflejo…
-¿Corrige el tiempo?…
-¡Su voz, rige
toda la bella empresa!
¡Una nube sobre el cielo
conduce a la luz!…
-¿Adónde?…
-¡Que nadie pregunte!
(El tiempo,
va desgranando en amor
todo el corazón del sueño.