Hemingway,Dietrich

De Ernest a Marlene

Mi muy querida Marlene:

 Te escribo ésta en la mañana temprano, a la hora en que la gente humilde y los soldados y marineros suelen levantarse, para enviarte unas letras por si te sientes sola o algo así.

Te beso fuerte. (…) Estaba demasiado caluroso para hacer el amor, salvo debajo del agua, y yo nunca fui muy bueno para eso.

Te estás poniendo tan bella que tendrán que hacer fotos para tu pasaporte de tres metros de alto. ¿Qué es lo que realmente quieres hacer de tu vida? ¿Romper el corazón de todos por una moneda de diez centavos? Siempre podrías romper el mío por una de cinco centavos y yo pondría la moneda. (19 de junio de 1950)

Marlene, te amo por encima de todas las cosas, y lo sabes perfectamente (Cuba, 1950).

Sigue enfadada todo lo que quieras. Pero detente en algún momento, hija, porque sólo hay una como tú en el mundo, y nunca jamás habrá otra, y me siento muy solo en este mundo cuando tú te enfadas conmigo (23 de mayo de 1950)

hemingway

 

De Marlene a Ernest

Querido Papa. Creo que ya es hora que te diga que pienso en ti constantemente. Leo y releo tus cartas incesantemente y hablo de ti con ciertos hombres. He movido tu foto a mi cuarto y la miro con cierta debilidad. (1951)

Publicada on octubre 3, 2009 at 1:01 pm  Dejar un comentario  

The URI to TrackBack this entry is: http://milibrodecabecera.wordpress.com/cartas/hemingwaydietrich/trackback/

RSS feed para los comentarios de esta entrada.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.